El semi sumergible que fue interceptado por las fuerzas de seguridad de El Salvador que transportaba 500 kilos de cocaína de máxima pureza. Sus tripulantes fueron detenidos y podrían pasar más de 30 años en prisión

El semi sumergible que fue interceptado por las fuerzas de seguridad de El Salvador que transportaba 500 kilos de cocaína de máxima pureza. Sus tripulantes fueron detenidos y podrían pasar más de 30 años en prisión

Son, a simple vista, pescadores. Conocen el mar como pocos. Desde hace décadas lo navegan. Saben que no es un simple trabajo y que es ilegal, pero continúan haciéndolo. Son usados por poderosos narcos que nunca arriesgarán sus vidas. Ellos, en cambio, seguirán siendo pobres y podrían perder lo poco que tienen. Hasta sus familias.

Para sus tareas al margen de la ley utilizan semi sumergibles o lanchas rápidas. Los primeros, para no ser detectados por las autoridades. Las segundas, para huir de ellos a toda velocidad.

Sin embargo, la suerte de los transportistas de narcóticos en El Salvador está cada vez más comprometida. Caer detenidos en ese país centroamericano se ha convertido en una verdadera pesadilla para aquellos que utilizan el mar para hacer sus rutas de la droga.

Desde principio de año las autoridades policiales y de las fuerzas armadas han conseguido secuestrar más de cinco mil kilos de cocaína de máxima pureza en diferentes operativos. Todos tenían un denominador común: su origen, Colombia.

El primero de los decomisos fue informado el pasado 27 de agosto por la Fuerza Naval. En aguas territoriales salvadoreñas, los agentes de la Policía Nacional Civil lograron incautar 1302 kilos de esa droga, de acuerdo a lo confirmado en aquella oportunidad por el comisionado Howard Cotto. El valor aproximado del cargamento ilegal alcanza los 30 millones de dólares. Se convirtió en el segundo más importante de la última década, de acuerdo a registros oficiales.

Cotto explicó que el operativo fue realizado a casi 400 millas náuticas del Puerto Acajutla, en el oeste del país. Sus hombres lograron interceptar allí a una lancha que transportaba 44 bultos cubiertos con plásticos y fueron apresados los cuatro tripulantes, tres colombianos y un ecuatoriano.

Cecilia Rivas, jefa de fiscales antinarcóticos explicó que en los últimos años hay un aumento de los pescadores de Colombia y de Ecuador que son capturados con cargamentos de estupefacientes. “Los narcotraficantes se están aprovechando de la pobreza y necesidad de colombianos y ecuatorianos“, resaltó la funcionaria judicial.

El otro operativo de magnitud tuvo lugar el pasado 17 de septiembre. Ese día la División Antinarcóticos (DAN) de la Policía Nacional Civil (PNC) salvadoreña informó de la incautación de 575 kilos de cocaína y la detención de tres colombianos en una operación realizada al sur de la costa de Acajutla. Mismo lugar que el anterior decomiso.

Los investigadores reportaron que los ciudadanos colombianos detenidos son Evert Rentería, Luis David Vivas y Luis Arturo Marsiglia, de 38, 23 y 57 años, respectivamente, quienes tripulaban la embarcación donde transportaban la droga, localizada el sábado por el Ejército a 200 millas náuticas al sur de aquella costa.

El cargamento secuestrado en el semi sumergible donde tres colombianos fueron detenidos y podrían recibir penas de hasta 35 años

El cargamento secuestrado en el semi sumergible donde tres colombianos fueron detenidos y podrían recibir penas de hasta 35 años

El semi sumergible en las costas salvadoreñas

El semi sumergible en las costas salvadoreñas

Según la División Antinarcoticos, el cargamento -valorado en aproximadamente 14 millones de dólares- era transportado en un “buque de perfil bajo”. La embarcación era un semisumergible, una especie de submarino que los narcos utilizan para evitar ser detectados por patrullas náuticas.

La cocaína era llevada en 26 bultos de nailon, los cuales contenían paquetes rectangulares de aproximadamente un kilogramo cada uno, añadió la fuente. Los tres suramericanos capturados serán llevados a los tribunales correspondientes para que se inicie un proceso penal en su contra por el delito de tráfico ilícito internacional de droga.

De acuerdo al artículo 33 de Código Penal de El Salvador, aquellas personas que comentan el delito de tráfico de estupefacientes podrían recibir entre 15 y 35 años de prisión. Estas duras condenas -de las más severas en América Latina– hacen que las cárceles salvadoreñas se conviertan en una pesadilla interminable para aquellos que quieran quebrantar la ley.

En agosto pasado, Infobae daba cuenta de cómo el país sentenciaba a los pesqueros que transportaban la droga de los capos narcos por El Salvador y eran sentenciados. La Fiscalía General de la República (FGR) confirmó las condenas de 16 años de prisión, emitidas por un Tribunal del Oriente del país en contra Óscar Armando Matamoros Mejía (42 años), de nacionalidad hondureña y Adolfo Guevara Ardila (39 años), ecuatoriano.

El Salvador es uno de los países de Centroamérica usados por el narcotráfico internacional como puente o corredor logístico para el traslado de droga desde Sudamérica hacia Estados Unidos y otros países. Los narcos utilizan las rutas marinas, una por el Atlántico hondureño y otra por el Pacífico salvadoreño, para trasladar los cargamentos de droga.

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