Este Viernes 21 de Septiembre se realizará una nueva función de “Viernes de Cine“ en el Centro Cultural de Necochea.

Entendido como género cinematográfico popular, el western ha sido declarado muerto y enterrado desde hace más de cuatro décadas. Sin embargo, cada tanto sus usos y modales reaparecen, incluso bajo los ropajes má

s inesperados. “Sweet Country” la más reciente película de Warwick Thornton –el director australiano, de origen kaytetye, de la notable Sansón y Dalila– recupera algunos de sus temas, tópicos y constantes visuales y los traslada a tierras australianas, a finales de los años 20.

A las 20.00 hs: Cortometrajes.

Una variada selección de cortos de distintas nacionalidades y temáticas. De famosos directores y de realizadores que dan sus primeros pasos tras las cámaras. Ficción, documental, animación. Media hora dedicada a los mejores cortometrajes.

A las 20.30 hs:

SWEET COUNTRY (“Dulce país”, Australia 2017) de Warwick Thorton.

Sam (Hamilton Morris), un aborigen de mediana edad, trabaja para un predicador (Sam Neil) en el interior del territorio del norte de Australia. Cuando éste le envía a trabajar al rancho de Harry, un veterano de guerra resentido y chiflado, ocurrirá un grave incidente entre ambos, que acabará con la muerte de Harry. Sam no tendrá más remedio que huir junto a su esposa, hasta los confines más inhóspitos del desierto Australiano.

Inspirada en una historia real sucedida en el interior de Australia en 1929, Sweet Country trata un tema que no es nuevo: la depredación, el imperialismo, la xenofobia, el sufrimiento de unos por las acciones de otros. Digamos que el tema son los abusos que blancos cometen contra negros. Se trata, pues, de un asunto que ya ha sido tratado de muy diversas formas y en muy variados estilos cinematográficos. La pregunta consiguiente es: ¿qué ofrece Sweet Country que no haya sido expresado en otras películas? La respuesta es bien sencilla: es una película bella, que se comunica con el espectador con un ritmo muy fino, con unas imágenes que sólo por ellas ya pueden dar por buena la película, los sonidos que aparecen en la banda sonora, la luz, la poesía.
Galardonada en los Festivales de Venecia y de Toronto; “Sweet Country” es un filme de hipnótica serenidad, que se toma su tiempo para respirar, y larga el aire para gritar después de rabia ante la explotación de personas, el abuso racista y la imposibilidad de justicia que cimentaron la Australia moderna y han sostenido tantas sociedades posteriores.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here