El empresario Paolo Rocca (NA)
El empresario Paolo Rocca (NA)

En octubre pasado llegó desde la ciudad italiana de Milán un nuevo pedido de colaboración para investigar a Paolo Rocca, el hombre que encabeza el Grupo Techint. Ese pedido -enviado por el fiscal milanés Fabio De Pasquale- fue recibido por el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli, quienes investigan la causa por corrupción conocida como Caso Cuadernos.

Ese expediente judicial que se tramita en Comodoro Py se inició a partir de las explosivas anotaciones del chofer Oscar Centeno, quien reveló el entramado del cobro de coimas por parte de funcionarios del ministerio de Planificación del kirchnerismo y el pago realizado por empresarios vinculados con los negocios de la obra pública y de otros sectores de la economía. Rocca, nacido en Italia y uno de los industriales más importantes de la Argentina, es uno de los empresarios procesados por Bonadio por haber pagado coimas.

Rocca no es el único ejecutivo procesado del poderoso grupo económico multinacional. También fueron procesados Luis Betnaza, director de Techint en Argentina y Héctor Zabaleta, quien fuera encargado de administración de la compañía y fue identificado en los cuadernos de Centeno como el pagador de las coimas que recibió Roberto Baratta de parte de la empresa multinacional. Betnaza admitió haber pagado coimas a funcionarios del kirchnerismo para que intercedieran ante el venezolano Hugo Chávez por la situación de la empresa SIDOR que pertenecía al Grupo Techint. Rocca dijo

Debido a la situación judicial de los hombres de Techint, llegó desde el Departamento de Asuntos Internacionales y de Delitos Económicos Transnacionales de la fiscalía ante los tribunales de Milán un nuevo pedido de colaboración y propuesta de compartir la información que existe en ambas causas judiciales.

La intervención de la justicia de Milán se debe a que el holding y varios de sus directivos tienen domicilio en Italia. Se investigan sobornos pagados en Brasil-revelados a raíz del Caso Lava Jato- en cuto entramado se incluyen sociedades offshore, y cuentas en Suiza y Uruguay, que habrían sido utilizadas para entregas de dinero a funcionarios de Petrobras.

Ya en 2017 desde la fiscalía milanesa habían enviado un pedido de colaboración que había recibido la Procuraduría Antilavado (PROCELAC). Durante agosto de 2018 hubo contactos entre Stornelli y la fiscal italiana Donata Costa cuando Rocca todavía no había sido citado a indagatoria por Bonadio.

Pero el último pedido de colaboración se formuló en octubre pasado luego de los avances del Caso Cuadernos. Según señalaron fuentes judiciales a Infobae, en el oficio enviado desde Milán se consignaron publicaciones periodísticas en las que se hablaba no solo de Zabaleta sino también de la declaración indagatoria de Rocca. Fue a partir de esas publicaciones que daban cuenta de las novedades del Caso Cuadernos que el fiscal De Pasquale insistió.

Para fundar el pedido de colaboración explicaron-como ya lo habían hecho en la solicitud anterior- que en Italia está bajo investigación la firma CONFAB Tenaris, una empresa controlada por el holding ítalo-argentino en Brasil. Se investiga si esa compañía pagó sobornos por USD 10 millones a funcionarios de Petrobras, entre 2009 y 2013, para conseguir contratos de provisión de tuberías por USD 1.200 millones. La información sobre la causa judicial que se le sigue a Rocca por las sospechas de pagos de coimas fue publicada en varios medios argentinos.

La investigación judicial en Italia alcanza, además de a Paolo Rocca, dueño del holding y CEO de Tenaris; a su hermano que vive en Italia, Gian Felice Rocca, CEO de San Faustín SA, la empresa con sede en Luxemburgo que controla al Grupo Techint; a su sobrino, Lodovico Andrea Palu Rocca, director de Coordinación y Dirección Comercial de Techint Ingeniería y Construcción, que se desempeñó en Brasil en los años investigados; a Roberto Bonatti, primo de Paolo y presidente de San Faustín y a Héctor Zabaleta, quien declaró como arrepentido en el Caso Cuadernos.

La fiscalía milanesa-según el oficio recibido por Bonadio y Stornelli- cuenta en su investigación con la declaración del financista argentino Lorenzo Fenocchietto, quien admitió haber armado en Uruguay en el años 2002 la cuenta Bigua, a nombre de la sociedad Isla Mayor, para mover fondos offshore de sociedades vinculadas al grupo Techint.

Admitió ante las autoridades italianas haber abierto la cuenta Bigua en la Banca Svizzera Italiana (BSI) para mover fondos ilegales del conglomerado Techint. Y que su contacto con el grupo empresario fue Zabaleta. Desde la BSI mandaban fondos a la cuenta Bigua desde sociedades vinculadas a Techint como Gabiao, Moonstone, Funciones del Pacífico, Sitionex y Sociedad de Emprendimientos Siderúrgicos. Fenocchietto quien dijo que Techint fue su mejor cliente entre 2002 y 2015 pasaba los fondos que llegaba a Uruguay a pesos y se los entregaba -previo cobro de una comisión- a Zabaleta y a Fernando Prado abogado de Techint. Las entregas se realizaban en las oficinas de Techint en Buenos Aires. Los investigadores sospechan que ese flujo de dinero negro pudo haberse utilizado para el pago de coimas.

Ante el pedido realizado por las autoridades judiciales de Milán no se descarta-según explican en Comodoro Py- que se implemente el convenio de colaboración para intercambiar la información acumulada en los expedientes que se tramitan en Italia y en Argentina.

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