El titular del BCRA, Federico Sturzenegger, busca fomentar el ahorro en moneda local, una herramienta clave para bajar la inflación

La nueva licitación mensual de Lebac que hoy realizará el Banco Central les da a los inversores una nueva oportunidad para aprovechar las altas tasas en pesos. Pero para los que están dispuestos a tomar un poco más de riesgo, lo óptimo sería posicionarse en los tramos más largos de los títulos que se ofrecerán en la jornada de hoy.

En las últimas licitaciones, el titular del BCRA, Federico Sturzenegger, cambió la modalidad de lo que venía realizando desde su asunción. Durante un año y medio, pagó tasas muy altas para los tramos cortos de Lebac y mucho más bajas para las colocaciones más largas, que van de los 60 a los 274 días (o sea dos a nueve meses). Pero ya hace un par de meses que modificó esta postura y ahora la curva de rendimiento está prácticamente plana. Eso significa que paga casi lo mismo por invertir en pesos a un mes (26,5% anual según los valores del mercado secundario) que por posicionarse en el tramo más largo de 9 meses (cerca del 27% anual).

La tasa de las Lebac le gana hoy por seis puntos a la inflación. Y la inflación se agrandaría en los próximos meses.

Uno de los motivos principales que lo llevó a premiar más las colocaciones largas es quitarle presión a los vencimientos mensuales. En esta oportunidad vence cerca del 48% del total emitido en este instrumento, 484.000 millones de pesos contra poco más de un billón. Pero la idea es que las renovaciones futuras resulten un poco más holgadas en ese sentido.

En plazos más extensos, el rendimiento de inversiones en moneda local ha superado con claridad a la evolución del dólar.

Pero concretamente, ¿por qué para el inversor resultaría mejor comprar Lebac más largas en vez de asegurarse una tasa atractiva a un mes? Hay una serie de razones que lo explicarían, que son las siguientes:

– La tasa del 27% es muy alta en términos reales, teniendo en cuenta que la inflación de los últimos doce meses se ubica por debajo del 22%. Pero el nivel sería incluso menor luego de fin de año, con lo cual se trata de una opción ya de por sí muy buena para mejorar el nivel de ingreso a partir del ahorro en pesos.

– Aunque no ocurrirá en el corto plazo, el consenso es que el Central irá bajando paulatinamente las tasas de interés, ni bien haya señales más concretas de una reducción de la inflación. Esto sucedería no antes de fin de año, pero aún así es buen negocio quedar invertido a tasas del 27% por 9 meses.

– Las Lebac más cortas presentan justamente el riesgo de refinanciación. Esto significa que al volver a suscribir un mes más tarde la tasa podría bajar, lo que cual obviamente quita rentabilidad al inversor.

– Al no tener que refinanciar mes a mes, los costos de invertir en Lebac bajan sustancialmente, ya que la sociedad de Bolsa solo cobrará una sola vez la comisión, en vez de hacerlo en cada oportunidad que se invierte. Luego de nueve refinanciaciones, la diferencia puede ser más que relevante.

– Como hay mucho interés de inversores por plazos largos, la liquidez de la Lebac a 273 días está asegurada. Esto significa que aún tratándose de un plazo bastante largo, este título funciona como un bono, ya que puede ser vendido en cualquier momento. Por lo tanto, si un inversor precisa dinero no debe esperar los nueve meses para conseguirlo: podrá vender la Lebac sin castigos exagerados en el mercado.

– Como ya se viene señalando hace más de un año, la tasa de Lebac supera por lo menos en 5 o hasta 6 puntos lo que pagan los bancos por los plazos fijos. Solo en los últimos días se percibe un leve repunte de la tasa que las entidades están dispuestas a remunerar a los ahorristas, pero que no se acerca ni por asomo a lo que está dispuesto a pagar el Central.

Claro que la apuesta a Lebac largas no está exenta de riesgos. El más obvio es que una abrupta suba del dólar termine borrando las ganancias conseguidas en moneda local. Pero se trata de un problema relativo. En primer lugar, muchos invierten en Lebac fondos que en realidad representan capital de trabajo. En ese caso no importa la comparación con el dólar, sino realizar una inversión inteligente con los flujos excedentes del negocio.

Pero aún para aquellos que comparan con la evolución del dólar, parece mucho más difícil equivocarse en plazos más largos que en un mes. Por ejemplo, está claro que en junio y julio pasado comprar dólares fue mucho más negocio que invertir en Lebac. Pero si se hace un cálculo desde principios de año la historia es bien diferente: los títulos del Central le ganaron casi por 8% al dólar.

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